En el centro de Huaraz se cuenta una historia sobre un famoso hotel, donde según los narradores nos dicen que hace unos siete años atrás se dio un suceso lamentable, que con los años se volvió algo escalofriante.
Dicen los residentes del pueblo que en el año 2003 una promoción de sexto grado de primaria, colegio estatal por cierto de nuestra capital, llego a la ciudad huaracina como mucho de nosotros para realizar una excursión en los centros turísticos más vistos de dicha zona, instalándose en el mejor hotel del momento ubicado estratégicamente en el centro de Huaraz, pero que tal destino en confabular con estos pequeños no mayores de los doce años pues en la segunda noche de visita justo cuando descansarían temprano para partir a primeras horas del siguiente día al famoso nevado de pastoruri, ahora no existente, suele darse un corte de energía, donde todos los niños algo asustados recurren a su profesor que se encontraba en el hobby del hotel, dentro de aquellos angelitos estaba Marianita, una niña de tan solo once años, era la más tímida del grupo, como a la vez la más sensible, aquella noche sentía mucho cansancio por el recorrido que hicieron, por eso llegó al hobby y cogió una vela y decidió regresar a su cuarto, varios de los niños siguen la actitud de Marianita, y los otros se quedan en el hobby con el profesor,.
Luego de unas horas al ver que todos se quedaron dormidos, comenzó a sentirse un olor a quemado, haciéndose cada vez más intenso, muchos no querían darle la importancia del caso, pero cuando uno de los administradores se percata de ello se da cuenta que proviene de una de las habitaciones y escucha gritos. Todos alarmados se dirigen y ven que es del cuatro de Marianita que al parecer la vela no había sido apagada y viendo que NO podían salvarla y por el contrario el fuego empezó a apoderarse de las instalaciones del hotel llevándolo al desastre total, muriendo la pequeña.
Luego de unos años el hotel volvió a ser reconstruido, teniendo como huéspedes a una promoción, esta vez de chicos de secundaria, luego de un año de re-inaugurado, que ni imaginaban lo que les ocurriría, en la primera noche que estaban instalados no tuvieron ningún problema, pero en la segunda noche en uno de los cuartos de las chicas, a las dos a.m aproximadamente, tocaron la puerta, como es de costumbre a esas horas en un viaje de promoción nadie duerme, y nadie quería salir, cuando insisten y tocan nuevamente, una de ellas sale y ve que era una niña con una pijama que le pedía un vaso de agua, ella se lo brindo pero con cierto recelo porque sentía algo extraño, y al notar que eso paso por dos noches seguidas conversaron con el dueño del hotel y les dijo que no había otros huéspedes esos días, y les contaron la historia de Marianita, pero muchos no lo creyeron, por eso decidieron a la tercera noche quedarse todos en ese cuarto para ver que pasaba, repitiéndose lo mismo de las noches anteriores, pero esta vez uno de ellos se atrevió a preguntarle cual era su nombre, y cuando la niña voltea con el rostro desfigurado les dijo: Marianita, solo cerraron la puerta rezaron todos juntos hasta que amaneciera para que puedan partir.
Desde aquella noche cada huésped debe dejar un vaso de agua en la puerta de sus habitaciones…
miércoles, 28 de abril de 2010
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miércoles, 28 de abril de 2010
Hotel en cenizas
En el centro de Huaraz se cuenta una historia sobre un famoso hotel, donde según los narradores nos dicen que hace unos siete años atrás se dio un suceso lamentable, que con los años se volvió algo escalofriante.
Dicen los residentes del pueblo que en el año 2003 una promoción de sexto grado de primaria, colegio estatal por cierto de nuestra capital, llego a la ciudad huaracina como mucho de nosotros para realizar una excursión en los centros turísticos más vistos de dicha zona, instalándose en el mejor hotel del momento ubicado estratégicamente en el centro de Huaraz, pero que tal destino en confabular con estos pequeños no mayores de los doce años pues en la segunda noche de visita justo cuando descansarían temprano para partir a primeras horas del siguiente día al famoso nevado de pastoruri, ahora no existente, suele darse un corte de energía, donde todos los niños algo asustados recurren a su profesor que se encontraba en el hobby del hotel, dentro de aquellos angelitos estaba Marianita, una niña de tan solo once años, era la más tímida del grupo, como a la vez la más sensible, aquella noche sentía mucho cansancio por el recorrido que hicieron, por eso llegó al hobby y cogió una vela y decidió regresar a su cuarto, varios de los niños siguen la actitud de Marianita, y los otros se quedan en el hobby con el profesor,.
Luego de unas horas al ver que todos se quedaron dormidos, comenzó a sentirse un olor a quemado, haciéndose cada vez más intenso, muchos no querían darle la importancia del caso, pero cuando uno de los administradores se percata de ello se da cuenta que proviene de una de las habitaciones y escucha gritos. Todos alarmados se dirigen y ven que es del cuatro de Marianita que al parecer la vela no había sido apagada y viendo que NO podían salvarla y por el contrario el fuego empezó a apoderarse de las instalaciones del hotel llevándolo al desastre total, muriendo la pequeña.
Luego de unos años el hotel volvió a ser reconstruido, teniendo como huéspedes a una promoción, esta vez de chicos de secundaria, luego de un año de re-inaugurado, que ni imaginaban lo que les ocurriría, en la primera noche que estaban instalados no tuvieron ningún problema, pero en la segunda noche en uno de los cuartos de las chicas, a las dos a.m aproximadamente, tocaron la puerta, como es de costumbre a esas horas en un viaje de promoción nadie duerme, y nadie quería salir, cuando insisten y tocan nuevamente, una de ellas sale y ve que era una niña con una pijama que le pedía un vaso de agua, ella se lo brindo pero con cierto recelo porque sentía algo extraño, y al notar que eso paso por dos noches seguidas conversaron con el dueño del hotel y les dijo que no había otros huéspedes esos días, y les contaron la historia de Marianita, pero muchos no lo creyeron, por eso decidieron a la tercera noche quedarse todos en ese cuarto para ver que pasaba, repitiéndose lo mismo de las noches anteriores, pero esta vez uno de ellos se atrevió a preguntarle cual era su nombre, y cuando la niña voltea con el rostro desfigurado les dijo: Marianita, solo cerraron la puerta rezaron todos juntos hasta que amaneciera para que puedan partir.
Desde aquella noche cada huésped debe dejar un vaso de agua en la puerta de sus habitaciones…
Dicen los residentes del pueblo que en el año 2003 una promoción de sexto grado de primaria, colegio estatal por cierto de nuestra capital, llego a la ciudad huaracina como mucho de nosotros para realizar una excursión en los centros turísticos más vistos de dicha zona, instalándose en el mejor hotel del momento ubicado estratégicamente en el centro de Huaraz, pero que tal destino en confabular con estos pequeños no mayores de los doce años pues en la segunda noche de visita justo cuando descansarían temprano para partir a primeras horas del siguiente día al famoso nevado de pastoruri, ahora no existente, suele darse un corte de energía, donde todos los niños algo asustados recurren a su profesor que se encontraba en el hobby del hotel, dentro de aquellos angelitos estaba Marianita, una niña de tan solo once años, era la más tímida del grupo, como a la vez la más sensible, aquella noche sentía mucho cansancio por el recorrido que hicieron, por eso llegó al hobby y cogió una vela y decidió regresar a su cuarto, varios de los niños siguen la actitud de Marianita, y los otros se quedan en el hobby con el profesor,.
Luego de unas horas al ver que todos se quedaron dormidos, comenzó a sentirse un olor a quemado, haciéndose cada vez más intenso, muchos no querían darle la importancia del caso, pero cuando uno de los administradores se percata de ello se da cuenta que proviene de una de las habitaciones y escucha gritos. Todos alarmados se dirigen y ven que es del cuatro de Marianita que al parecer la vela no había sido apagada y viendo que NO podían salvarla y por el contrario el fuego empezó a apoderarse de las instalaciones del hotel llevándolo al desastre total, muriendo la pequeña.
Luego de unos años el hotel volvió a ser reconstruido, teniendo como huéspedes a una promoción, esta vez de chicos de secundaria, luego de un año de re-inaugurado, que ni imaginaban lo que les ocurriría, en la primera noche que estaban instalados no tuvieron ningún problema, pero en la segunda noche en uno de los cuartos de las chicas, a las dos a.m aproximadamente, tocaron la puerta, como es de costumbre a esas horas en un viaje de promoción nadie duerme, y nadie quería salir, cuando insisten y tocan nuevamente, una de ellas sale y ve que era una niña con una pijama que le pedía un vaso de agua, ella se lo brindo pero con cierto recelo porque sentía algo extraño, y al notar que eso paso por dos noches seguidas conversaron con el dueño del hotel y les dijo que no había otros huéspedes esos días, y les contaron la historia de Marianita, pero muchos no lo creyeron, por eso decidieron a la tercera noche quedarse todos en ese cuarto para ver que pasaba, repitiéndose lo mismo de las noches anteriores, pero esta vez uno de ellos se atrevió a preguntarle cual era su nombre, y cuando la niña voltea con el rostro desfigurado les dijo: Marianita, solo cerraron la puerta rezaron todos juntos hasta que amaneciera para que puedan partir.
Desde aquella noche cada huésped debe dejar un vaso de agua en la puerta de sus habitaciones…
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